lunes, 4 de septiembre de 2023

Un futbolista llamado Paolo Guerrero





En el universo hay infinitas estrellas, pero pocas tienen brillos especiales, y finalmente se apagan.

Corre el año 2023, comienzo de eliminatorias para un nuevo campeonato mundial de fútbol en el planeta Tierra. Cada selección nacional se prepara esmeradamente para competir en aquel espectáculo universal, en que puede observarse los sentimientos humanos que van desde la euforia por los triunfos y las lágrimas de las derrotas.

Las naciones vuelven a entusiasmarse ante el resucitar de este deporte, después de lágrimas y risas producidas por los pasados campeonatos realizado cada cuatro años.

El fútbol, actividad deportiva, es un fenómeno social, donde el instinto humano de competencia es observado en marcos de leyes que impiden el herirse, el matarse; pero siempre la competencia obedece al instinto de sobrevivencia con ataque al rival.

Paolo Guerrero, futbolista en la función de Centrodelantero, quizás sea, hasta ahora, el mejor 9 que han tenido las selecciones peruanas de fútbol. Ha cumplido con toda o casi toda su historia como futbolista profesional y defendiendo el honor de su patria. Aún está vigente para especulación de los que se sienten conocedores totales de esta actividad deportiva.

Comienza pues la primera etapa del nuevo campeonato mundial de futbol con eliminatorias y los peruanos como las demás naciones se organizan para competir. Por muy fresca que haya estado una flor, se empieza a marchitar y esto es observable. Esta ley es aplicable también a artistas y futbolistas entre otros grupos. Hay debate, que sólo los hechos demostrarán hasta cuándo un futbolista puede ser válido para su equipo luego de estar cerca de la jubilación deportiva.

 Esto es personal, ya que no todos los organismos son iguales, sólo semejantes. Tal vez Paolo, jugando con su escuela de fútbol peruana del toque rápido, sin mayormente juego aéreo sino en el piso y de avances, demuestre que el tiempo útil de un deportista se puede extender y asumir el criterio que estos rendimientos son personales.

 Esperemos los hechos, única verdad.