Reynoso, es un buen entrenador; no estará entre los máximos del mundo actual,
pero le queda por desarrollarse, evolucionar, pero esto no lo logrará en los
equipos nacionales; llegó a lo máximo en el Melgar; con la experiencia nacional
e internacional.
Si se quedase en el Melgar, tendría que contratar nuevos
jugadores; descubrirlos en lo nacional y en lo extranjero. Donde el único
indicador de que se supera será el que Melgar jamás pierda de local y siempre
golee; y también se imponga por márgenes amplios en las visitas. Única manera
de volverse más fuerte; porque si piensa en que ya está clasificado, y se
relaja, está equivocado y perdido. Eso no es para nada inteligente, algo que en
primer lugar deben entenderlo los dirigentes.
Músculos que funcionan intensamente, cada vez más, en
fuerza, repeticiones, velocidad, resistencias, se vuelven más potentes; si no
lo hacen, no sólo se estancan, sino se debilitan; todo esto es ciencia; puede
someterse a discusión; los demás son ideas caseras.
Los entrenadores peruanos, no progresarán quedándose en lo nacional;
donde como cáncer, rémoras, hasta sabotajes, actúan los dirigentes de los clubs;
la federación y hasta el IPD, por sus escasas productividades.
Suerte “Cabezón” por lo que decidas, y gracias como hincha
del Melgar; reconociendo que la categoría del fútbol peruano, está lejos de las
altas calidades; pero es nuestro; es nuestro fútbol actual de provincias.
Marcos Calderón, desde el infinito sonreirá, cuando nuestros entrenadores
lleguen a sus límites. ¡Viva lo provinciano! ¡¡Viva lo peruano!!
Ω


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